con vino y copas en la mesa roja
mis ojos comienzan un tira y afloja
con el azul que enmarca tu sombrero.
Aparece ese mechón rubio, arquero,
y llenas tu garganta con aloja,
mezclada con un joven Rioja,
mientras la noche juega en el alero .
Y los espiritus del rojo vino
mezclado con gotas de aloja clara
dirigen tus palabras a las mías.
Y a tu piel, que viste el algodón fino,
rozada por el hielo en la alborada,
con mis manos y mi espalda alías.



