Acaso

La casualidad anda suelta,
la están buscando.
Hay una recompensa
que podrán llevar al bolsillo.
La han visto tomando dulces y almendras
en un patio antiguo con helices de colores,
leyendo un comic clásico
y en un pueblo del norte de la región.
Los testigos recuerdan
el carmesí vivo de sus labios
y los pantalones negros, cortos,
las medias grises a lo Brigitte.
Hay una recompensa,
búsquenla
¿A qué esperan?