Nos sigue quedando el pillaje

¿ Entonces quieres saber sobre mí?
Saber que he vivido una transición,
huelgas generales, pseudogolpes de estado,
sonido Filadefia y prohibido
fotocopiar libros, insumisión,
leyes que anulan leyes
y éxitos de color encarnado
camuflando el declive del capitalismo
(se empeñan en mantenerlo con respiración asistida).

El tiempo
absurdamente medido longitudinalmente
nos dio la oportunidad de moldear
nuestro mundo, variado y polimorfo,
a nuestro antojo. ¿Y qué hicimos?
Una existencia plana, canónicamente construida,
en la que un primer mundo se iguala
como el agua del vaso al añadirle
una gota de tinta azul cobalto.
me hastía ver la homogénea arquitectura
de los suburbios de Praga, Lille,
Oslo y Montreal.
Resulta inquietante que un anuncio de desodorante
sea llevado al congreso, por su falta de corrección.
Me aterroriza que el fútbol paralice un país
dos veces al año, y lo divida,
como una vez se dividió la piel de toro.
(¿Ha fracasado la historia?)
Se hace difícil aceptar Una reacción “química”,
controlada, sobre nuestro idioma
para purgar el pecado de su origen,
mientras escuchas a una joven llamar
puta a su amiga por ejercer el libre uso del sexo.

A veces mi natural optimismo flaquea
y busco donde fotocopiar un libro
para sentirme más humano.

No hay comentarios: