Mírame, sí, hazlo porque
te quiero como el primer día
pero a la vez multiplicado
por los días que me quedo ensimismado
mirando tus ojos verdes
ardientes, melancólicos, alegres,
sensuales, y tan tiranos
que conseguirían hacer morir por ellos
y por ellos revivir.
Mírame porque te dedico cada paso
y me deslizo de puntillas
siguiendo el aroma que tu piel desprende.
Y una vez más muero por tu sonrisa
y por tu sonrisa vuelvo a vivir
¡Que agotador es esto de resucitar!
pero...merece la pena
principalmnete
porque eres tú,
Y te quiero y te querré toda la vida
aunque la vida dure mucho mucho,
escapando una vez, y otra,
y otra, e incluso otra y otra más,
de la morada de Hades
para que me mires y vuelva a ser ave fenix.
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