Conectando con tus deliciosas tonterías

Si me propones un plan,
un negocio, o empresa militar,
cuéntamelo con alcohol
en tu mano y en la mía,
que así te comprenderé más.

Zigzagueas por las nocturnas callejas
sin mostrar demasiada dignidad.
No me mires, háblame, es suficiente
para sentir que algo nos une.
Eso solo me reconfortará.

Tus palabras son un volcán
nunca dijiste que la razón te servía.
Pero buceo en ti profundo,
por descubrir que tu corazón
a la cordura no deja escapar.

Y saca esquinas a las esquinas,
prueba la lógica devastar,
Desorganiza mi mente, hazla añicos,
recomponiendola con tus presencía,
y bórrala como los castillos el mar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Aparte de tacharte de "delincuente" por robarme expresiones (ya pronto tendré que cobrar derechos de autor... ), te diré que entre líneas y versos se deja ver lo mucho que disfrutaste la noche del sábado. Puede que el alcohol, las risas con los amigos... tengan algo que ver. En cualquier caso, una experiencia que despierta sensaciones tan intensas como para hacer de ella algo poético, siempre es digna de guardarla en el cajoncito de los castillos de arena que no llega a arrastrar el mar (ya te comentaré mi opinión sobre eso). A ver qué surge este fin de semana. ;)