"Como su retraso nos ha dejado un poco cortos de tiempo," explicó con su rictus inperterrito Dolores/Lola," en vez de rellenar el cuestionario estandar, yo misma le leeré las preguntas más relevantes y usted sólo tendrá que contestarme". Y la entrevista tuvo lugar..." ¿Se encuentra cómodo trabajando en equipo?"
"No. Soy un tipo solitario"
"¿Le importa recibir órdenes?"
"Sí. Prefiero que me den un puesto de jefe."
"¿Qué medidas tomaría usted si ocurriese un incidente grave mientras se encontrara en su puesto de trabajo?"
"Probablemente me iría, para no llevarme el muerto ¿Y usted? ¿Qué haría?"
"¿Con qué animal se siente identificado?"
"Con un jefe. No...mejor una rata, que son más humanas. No en serio, quiero ser un pájaro o una ardilla"
"¿Y con qué planta?"
"Con un Baobab del libro El Principito."

Martín realmente hubiera disfrutado contestando la verdad pero, en su lugar, mintió que por el tipo de persona que era, tenía una gran facilidad para trabajar en equipo, sobre todo en un equipo en el que un jefe con experiencia le guiase en sus quehaceres, incluso sería capaz de ofrecerse a cuidar sus caballos, curiosamente su animal favorito, en la dehesa bajo las encinas centenarias.
"¡Dios mío!¿Por qué debemos aceptar estas pantomimas?", se preguntó el aspirante."¡No pienso esperar una señal!¡Mi cambio debe comenzar ya!".
1 comentario:
Me he tenido que reír al ver la bandera republicana. Un gesto muy tuyo, ciertamente.
Podría comentarte que la entrivistadora sólo persigue ser profesional y que eso la hace parecer muy gélida o que Martín en el fondo se ha adecuado a nuestra hipocresía pero accesos de ésos le remuerden la conciencia(o más bien lo que hay detrás de ellos)... Pero en realidad tan sólo quiero que sepas que es bonito ver la vida con los ojos de un niño (añadiendo lo de la versión original) contigo.
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